lunes, 25 de junio de 2007

CUBIRO: TIERRA DE MONTAÑAS DEL ESTADO LARA

Al sur de Barquisimeto se encuentra un pueblo que se encuentra dentro de las montañas, de extraordinario clima y de hermosas construcciones de la colonia, esa es Cubiro.

Cubiro cuenta con unas indescriptibles vistas, entre ellas está la del Valle de Quibor, verlo es todo un placer, es sentirse dominante al encontrarse en lo alto contemplando desde la cima un paisaje cautivante.

Los viajeros que visitan este pueblo de las montañas del sur de Lara lo hacen para entrar en contacto con la naturaleza, la mejor manera para disfrutar de ella en toda su plenitud es montando a caballo y recorrer los hermosos parajes del Parque Las Lomas.

Cubiro, a parte de ser el corazón natural de este Estado centroccidental, es uno de los pueblos más antiguos del país, su fundación data del 20 de diciembre de 1545, la cual estuvo a cargo de Don Diego de Lozada, el mismo que fundo Caracas, y cuyos restos se encuentran en la iglesia de San Miguel de Arcángel de esa población; lugar obligado a visitar al estar en estas tierras de los valles de Lara, no solo por su importancia histórica, también por su belleza histórica.

Al estar en Cubiro es importante adentrarse en su fascinante y sabroso mundo culinario, en ella se pueden comer los más cautivadores dulces a base de las más exquisitas frutas como fresas, melocotones, membrillos, moras, higos, duraznos, por solo mencionar algunas.

Cubiro, un pueblo de montañas en el Estado Lara, para encuentro con el alma mientras se espera el atardecer para disfrutar de un momento lleno de calma.
Fotografías:

3 comentarios:

Azul... dijo...

Gracias por acercarme nuestro hermoso país ahora que estoy tan lejos...

¡Excelente espacio!

Un bessito

Nilda dijo...

Maravilloso encontrar a mi Lara en este Blog.
Un placer leerte.
Un abrazo!

JJ - dijo...

Cuánto me gusta viajar en tus letras.
Si hasta recordé las fresas con crema, el dulcito de leche, de higos y el de lechoza, fresquesitos!

Con la vista panorámica del inmenso Valle de Quíbor con toda su majestuosidad y magnitud.
Gracias por estos paseos!
Un abrazo!