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martes, 19 de junio de 2007

EL PUNTO ENERGÉTICO DEL PARQUE EL ÁVILA: PICO OCCIDENTAL

Contemplar desde la cima las marinas aguas del Caribe, bañando las costas del Litoral Central, mientras la brisa sopla su cantar acompañado del olor del lirio de monte, alcanzando por instantes las suaves nubes que lo hacen sentir que uno esta cerca del cielo; son sensaciones que se pueden vivir a más de 2.470 metros sobre el nivel del mar, en el energético Pico Occidental del Parque Nacional El Ávila.

Llegar a el es fácil, lo importante es levantarse temprano, aprovechar el fresco clima de la mañana, subir por la entrada de Sabas Nieves, con dirección a la Silla de Caracas. No te lleva más de 4 horas alcanzar la cima, y disfrutar arriba de las más extraordinarias energías, porque en ella se puede sentir como se recupera las fuerzas después de realizar el empinado recorrido.

Antes de llegar a Pico Occidental se pasarán por lugares emblemáticos de un recorrido de montaña cargado de aventura, uno de esos sitios es el mirador, donde se encuentra un banco de madera, que sentado en el puedes contemplar la hermosura de la ciudad de Caracas. Más arriba esta un parador llamado “No Te Apures”, y la verdad es que ahí hay que bajar el ritmo, descansar y buscar agua en una pequeña quebrada llamada “Las Adjuntas” que pasa un lado de este lugar, se llega a ella en un pequeño camino ubicado al oeste; por eso es que este punto es el ideal para recuperar fuerzas y comer algo antes de continuar el recorrido.

Más arriba esta el asiento de la Silla de Caracas, a más de 2.300 metros sobre el nivel del mar, lugar que se le llama así porque cuando uno lo mira desde la ciudad puede ver como se forma una silla de montar a caballo entre los Picos Occidental y Oriental. Desde ahí se puede tomar el camino para llegar a cualquiera de estos 2 picos, y como dato histórico, este fue uno de los sitios que el botánico germano Alexander Von Humboldt llegó y exploró en su visita a Venezuela en el año de 1800, fue el primero en descifrar los secretos naturales de nuestra hermosa montaña.

Siguiendo desde el Asiento de la Silla hacia el Oeste, pasaremos por el mágico Pico Occidental, cargada de una energía que solo podrás sentir ahí. Si sigues el camino llegaras en media hora a otra zona maravillosa de la cima de El Ávila, Lagunazo, lugar ideal para acampar, y poder disfrutar de los más bellos amaneceres, colocando frente a tus ojos colores inimaginables. Sube y conoce a nuestra amada montaña, y disfruta su energía positiva, que brinda sus plantas, su aire y su increíble vista.
Fotografías: www.el-avila.com.

viernes, 25 de mayo de 2007

LAGUNAZO: EL LUGAR IDEAL PARA ACAMPAR EN LO ALTO DE EL ÁVILA

Punto de la cima de la montaña, agua fría que sale de esta tierra del sub páramo, en la cual sopla el viento del Caribe, y se siente el fresco aire de Caracas, rodeado de la vegetación del siempre e increíble Ávila.

Ese lugar de la cima del Ávila en donde se puede ver las playas del litoral Central, y parte del valle capitalino, es Lagunazo, un lugar que guarda los mejores espacios para acampar un fin de semana, y disfrutar del oxigeno que llega a los 2.225 metros de altura.

Llegar a Lagunazo es muy sencillo, cualquier entrada que lo lleve a Galipan es perfecto, ya que esta será su primera parada, ahí encontrará el camino ideal, ya que de allí con solo caminar una hora y media con dirección al este, llegará a ese punto mágico de la montaña.

El camino se reconoce porque se llega a un gran tanque de agua, el del Hotel Humboldt, y de ahí en adelante una gran subida lo llevará apreciar los más hermosos paisajes del pueblo de Galipan, así como de la vista hacia el mar.

Mientras más se acerca, el sonido del vital líquido se hace presente, después de la caminata llegará a ese chorro que cae con fuerza, con agua fresca, para calmar la sed y el desgaste de energía por esa subida. De ahí lo que queda es correr hacia la cima, hacia donde el mar se ve eterno, donde el cielo es perfecto, es esperar el anochecer para ver los luceros, y la luna como platero… y después de dormir unas horas en las carpas lo que queda es salir bien temprano para ver los primero rayos de sol tocar la montaña, mientras el mar pasa de azul a naranja.