Mostrando entradas con la etiqueta el avila. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el avila. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de julio de 2008

LA RED AMBIENTAL ÁVILA CELEBRA LOS 50 AÑOS DE LA DECLARACIÓN DEL PARQUE NACIONAL

En conmemoración al 50 Aniversario de la Declaración Parque Nacional El Avila, la Red Ambiental Avila ha organizado una serie de eventos para llevar a cabo tal celebración del 20 al 25 de julio del corriente año. Entre las instituciones que conforman la Red Ambiental Avila se encuentran encargadas de la organización de la semana aniversario: El Centro de Estudios Integrales del Ambiente (CENAMB-UCV), FUNDAMOR, Dirección de Extensión Universidad Central Venezuela y la Fundación Instituto Botánico de Venezuela (FIBV).

La Jornada tendrá inicio el domingo 20 de julio con una misa en la Parroquia Universitaria y contará con una actividad infantil en la Plaza Cubierta y Tierra de Nadie además de la celebración del día del niño. El lunes 21 de julio se llevará a cabo la apertura del programa de conferencias, incluida la presentación de la Red Ambiental Avila en el Jardín Botánico de Caracas. En los días posteriores continuarán la realización de diversos foros en localidades de la UCV, especialmente en la plaza cubierta y en la sala “E” del recinto universitario.

El jueves 24 de julio día del Natalicio del Libertador tendrá lugar una excursión al P.N El Avila y el viernes 25 de julio culminará la celebración con una Retreta Caraqueña en el Boulevard Amador Bendayán.

Durante toda la semana aniversaria tendrá lugar diversas actividades culturales, así como también se realizarán mesas de discusiones y un encuentro con Cronistas de la Gran Caracas.

La Red Ambiental Avila extiende sus más sinceras invitaciones a todos los interesados en sumarse a tan significativa celebración, en donde estaremos honrando a nuestro Parque Nacional, orgullo e inspiración de todos los venezolanos.
Nota de prensa de: Lic. María Teresa Otero Fundación Instituto Botánico de Venezuela.

sábado, 12 de julio de 2008

REGALO JAPONÉS PARA NUESTRO PARQUE NACIONAL EL ÁVILA

La Asociación Japonesa de Caracas y la Embajada del Japón llevará a cabo una importante actividad de arborización en El Ávila, con el propósito de colaborar con la conservación de este importante espacio vital, que lleva adelante la comunidad japonesa de Caracas. Esta actividad tiene como objetivo contribuir a la conservación de El Ávila mediante la siembra de mil doscientos plantas, que se llevarán a cabo el 12 de julio, a las 9:00 a.m., y la jornada de arborización continuará en la ciudad el día 19 de julio del presente año.

La iniciativa fue de la Asociación Japonesa de Caracas con la cooperación del Sr. Felix A. Rotondaro, quienes esperan contar con la presencia de los residentes de la comunidad japonesa y de todos aquellos que quieran colaborar con el proyecto de conservación ambiental e incremento de áreas verdes. Esta iniciativa tiene como meta plantar 10.000 árboles en El Ávila en un lapso de 10 años, y mediante la cual deseamos contribuir al bienestar de los habitantes de esta ciudad y fortalecer, aún más, la amistad que une a los pueblos de Japón y Venezuela.

La actividad de este sábado 12 de julio, a las 9:00 a.m., se llevará a cabo en el sector de la Entrada Cachimbo del Parque Nacional El Ávila subiendo por Sebucán, y contará con la presencia del Excmo. Sr. Shuji Shimokoji, Embajador del Japón así como distinguidas autoridades de Inparques y del Ministerio del Ambiente, e innumerables miembros de la comunidad japonesa y de muchos amantes de la naturaleza.

Nota de prensa enviada por: Embajada del Japón (Departamento Cultural).

martes, 19 de febrero de 2008

LA MONTAÑA CALLADA: EL ÁVILA LA MADRE DE CARACAS

Estar frente a ti es estar frente a la calma, porque solo tú devuelves la paz a los habitantes de esta enorme ciudad urbana. Con solo mirar hacia el norte, ubicado en cualquier punto de la sucursal del cielo, nos podemos encontrar con la gran dama de la ciudad, quien cubre bajo sus faldas el suelo que vio nacer a hombres universales como Bolívar y Miranda.

Es el Ávila el mayor de los encantos con que cuenta Caracas, ya que en ella se guarda el silencio perdido en la rápida y cosmopolita capital de Venezuela. Es allí donde uno puede olvidar las tareas del día a día, para compartir un rato con la naturaleza y encontrarse con uno mismo.

El Parque Nacional El Ávila que con sus 85.192 hectáreas de hermosos bosques, frescas quebradas, maravillosas aves, coloridas flores y mágica energía, abre sus espacios para ser visitada y contemplada, ya que dentro de ella guarda un sin fin de historias únicas, que solo caminando por sus senderos sen pueden revivir.

Despertarse un domingo muy temprano en la mañana, colocarse su atuendo deportivo, montarse un pequeño morral que contenga lo mínimo para disfrutar de la montaña; un buen emparedado, fruta, jugo, agua, y de seguro una bebida energizante para deportistas, esto es solo el comienzo de la aventura en el verde follaje de la “Sierra Grande”.

Ya listo para subir y comenzar la caminata acompañado por amistades que disfruten de la travesía, se inicia la búsqueda de la recompensa por madrugar, ya que en unas horas se vera gratificada por el encuentro con el pueblo de Galipán, si es que subes por Cotiza, para sentir ahí la presencia de Kanoche; o ver Quebrada Quintero, una de las más impactantes caídas de agua del parque, esto si subes por Sabas Nieves; de seguro ir más arriba para vivir las experiencias de Pico Oriental, donde se siente los pasos de los Palmeros de Chacao; o de Pico Occidental, donde te obligas a pasar por la silla y rememorar las hazañas de Humboldt y Bomplant; y porque no llegar hasta Lagunazo, para sentir la energía de un lugar mágico que te coloca frente al mar del litoral central, y con solo voltear disfrutar de la extraordinaria ciudad capital.

Observar Querrequerres con su reclamo peculiar, Guacharacas con su aspecto particular; encontrarse cachicamos y ardillas son parte obligada de la visita; y si llegas a la cima, veras el cambio de la vegetación, de cómo pasas de bosques a plantas del subpáramo.

Esta hermosa montaña que de noche se ve tan callada, parece tal cual niña durmiendo en los brazos de su madre, para convertirse durante el día en la guardiana de la gran ciudad, con su flora y su fauna, que llenan de paz y de una exquisita fragancia que deja de todo aquel que visita Caracas una marca difícil de borrar.

viernes, 27 de julio de 2007

GALIPÁN: EL PUEBLO DEL SABOR Y EL COLOR DEL ÁVILA

En el Parque Nacional El Ávila, se encuentra una bella población llamada Galipán, en honor a un cacique indígena que habitó esas tierras hace varios siglos conocido con ese nombre. Los habitantes actuales del lugar descienden de agricultores provenientes de las Islas Canarias, que se establecieron en esta zona en el siglo XVIII. Estos primeros pobladores se dedicaron a la producción de carbón, y al cultivo de café y árboles frutales, con el fin de venderlos en La Guaira y Caracas.

Son muchas las personas que suben hoy en día por sus hermosas flores. Las más cultivadas son los claveles y la flor nacional, las siempre hermosos orquídeas.

Visitar Galipán es trasladarse a un rincón paradisíaco rodeado de hermosos paisajes, y complementado por el aroma de sus flores de mil colores. A lo lejos se puede admirar el azul profundo del mar Caribe.Cuenta, además, con gran cantidad de kiosquitos en los que se puede disfrutar de fresas con crema, moras, duraznos, galletas y sus célebres sándwiches de pernil. Se pueden hacer paseos a caballo, y comprar flores.

La mejor manera de llegar es subir por Cotiza, en Caracas, y tomar los carros de los galipaneros hasta el pueblo. Al llegar al Puesto de Guardaparques de Clavelito se debe pagar una módica suma como derecho de entrada al parque nacional. Luego, se accede a un estacionamiento en el cual aquellos que lo deseen pueden continuar caminando hasta Los Venados, un gran jardín lleno de mesas, parrilleras y kioscos, para desayunar o almorzar en un ambiente totalmente campestre.No obstante, si se sigue subiendo en el carro hasta unos 1800 metros sobre el nivel del mar, se llega a un lugar conocido como Boca 'e tigre, donde termina el pavimento y se presenta una bifurcación que lleva a Galipán.

lunes, 23 de julio de 2007

ÁVILA MÁGICA: PARA CONTEMPLAR A CARACAS DESDE SU CIMA

Como parte de la celebración de los 440 años de la fundación de Caracas desde hoy haremos un recorrido por nuestra hermosa ciudad para conocer sus maravillosos encantos, iniciando con uno de sus principales atractivos, el teleférico del Parque Ávila Mágica.

Una de las formas más cómodas para subir al Parque Nacional El Ávila es a través de su moderno sistema de teleférico el cual sale desde la Estación de Mariperez con dirección a la montaña que esta aproximadamente a dos mil metros sobre el nivel del mar.

El sistema de teleférico fue inaugurado el 19 de abril de 1956, en el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez, considerado como una joya de la arquitectura y la ingeniería de la época.

Esta sistema de teleférico se extendía hasta la Población de La Guaira, lo que hacia muy atractivo el viaje.

Sin embargo, por razones de mantenimiento permaneció cerrado por muchos años, hasta mediados del año 2002 cuando reinició sus actividades, para permitir a propios y extraños disfrutar de la belleza de Caracas desde las alturas, bajo un sistema novedoso que permite a las personas llegar a la cima de la montaña en dieciocho minutos. El recorrido le permite admirar un maravilloso paisaje, así como una increíble vista de la ciudad de Caracas.

Al llegar a la estación El Ávila, los visitantes se pueden divertir en la moderna pista de patinaje sobre hielo del Hotel Humbolt. Ésta posee 470 m2 de superficie y cuenta con un moderno sistema de refrigeración, que mantiene la temperatura a 20° C.El lugar tiene servicios de alquiler de patines, baños y una agradable cafetería. Cabe destacar que aquellos que no sepan patinar también podrán pasar un buen rato, pues se dan clases de patinaje.

Este sistema funciona de martes a jueves de 10 de la mañana a 10 de la noche. Viernes y sábado hasta las 12:00, y el domingo hasta las 9 de la noche.

martes, 19 de junio de 2007

EL PUNTO ENERGÉTICO DEL PARQUE EL ÁVILA: PICO OCCIDENTAL

Contemplar desde la cima las marinas aguas del Caribe, bañando las costas del Litoral Central, mientras la brisa sopla su cantar acompañado del olor del lirio de monte, alcanzando por instantes las suaves nubes que lo hacen sentir que uno esta cerca del cielo; son sensaciones que se pueden vivir a más de 2.470 metros sobre el nivel del mar, en el energético Pico Occidental del Parque Nacional El Ávila.

Llegar a el es fácil, lo importante es levantarse temprano, aprovechar el fresco clima de la mañana, subir por la entrada de Sabas Nieves, con dirección a la Silla de Caracas. No te lleva más de 4 horas alcanzar la cima, y disfrutar arriba de las más extraordinarias energías, porque en ella se puede sentir como se recupera las fuerzas después de realizar el empinado recorrido.

Antes de llegar a Pico Occidental se pasarán por lugares emblemáticos de un recorrido de montaña cargado de aventura, uno de esos sitios es el mirador, donde se encuentra un banco de madera, que sentado en el puedes contemplar la hermosura de la ciudad de Caracas. Más arriba esta un parador llamado “No Te Apures”, y la verdad es que ahí hay que bajar el ritmo, descansar y buscar agua en una pequeña quebrada llamada “Las Adjuntas” que pasa un lado de este lugar, se llega a ella en un pequeño camino ubicado al oeste; por eso es que este punto es el ideal para recuperar fuerzas y comer algo antes de continuar el recorrido.

Más arriba esta el asiento de la Silla de Caracas, a más de 2.300 metros sobre el nivel del mar, lugar que se le llama así porque cuando uno lo mira desde la ciudad puede ver como se forma una silla de montar a caballo entre los Picos Occidental y Oriental. Desde ahí se puede tomar el camino para llegar a cualquiera de estos 2 picos, y como dato histórico, este fue uno de los sitios que el botánico germano Alexander Von Humboldt llegó y exploró en su visita a Venezuela en el año de 1800, fue el primero en descifrar los secretos naturales de nuestra hermosa montaña.

Siguiendo desde el Asiento de la Silla hacia el Oeste, pasaremos por el mágico Pico Occidental, cargada de una energía que solo podrás sentir ahí. Si sigues el camino llegaras en media hora a otra zona maravillosa de la cima de El Ávila, Lagunazo, lugar ideal para acampar, y poder disfrutar de los más bellos amaneceres, colocando frente a tus ojos colores inimaginables. Sube y conoce a nuestra amada montaña, y disfruta su energía positiva, que brinda sus plantas, su aire y su increíble vista.
Fotografías: www.el-avila.com.

miércoles, 13 de junio de 2007

CASCADA DEL NORTE: LA CAÍDA DE AGUA MÁS ALTA DEL PARQUE EL ÁVILA

Cuando uno piensa en el Parque Nacional El Ávila solo imagina aquel rostro verde que uno ve al lado de la Cota Mil, o aquella imponente montaña que uno siempre encuentra al mirar al norte de la ciudad capital. Más sin embargo, este parque llega más allá, donde la cordillera corre por Guarenas y Guatire con dirección hacia el litoral Barloventeño.

Y es en la creciente población de Guatire que se encuentra una de las maravillas más extraordinarias que guarda en sus bosques la hermosa dama de la ciudad. Esa maravilla de la que estamos hablando queridos viajeros, es nada más y nada menos que Quebrada Norte, una caída de agua de aproximadamente veinte metros de altura, la más alta de todo El Ávila.

¿Cómo se puede llegar a ella? Lo primero es ir a Guatire, hacia la cara norte, después de pasar las distintas urbanizaciones, una de ellas la de Valle Arriba, se llegará a una entrada semiárida (como la subida de Sabas Nieves) la cual da hacia la cima que lo llevará a los caminos que remontan hacia la Hacienda Norte, lugar donde se cultivaba café, y que utilizaban las aguas del Río Norte para sus siembras.

Se pasa por varios saltos como el Araguaiki, ideales para darse un baño refrescante antes de continuar el recorrido. Pero lo buscado, lo soñado esta cerca, esa caída imponente de tan increíble altura, de la cual salta con tanta fuerza las aguas blancas que bajan de la montaña, esa Cascada del Norte que se convierte en imagen única y una de las maravillas del Parque El Ávila.

Es así como El Ávila presenta su más alta caída de agua, que con la fuerza de sus aguas cautiva a todo aquel que la mira hacia lo más alto. Darse un chapuzón es parte de la diversión, y las fotografías no deberán faltar en un día en el que tú con un grupo grande de amigos decidió visitar una de las maravillas más apreciadas de la Dama de la Ciudad.
Fotografías:
1. Roman Rangel.

viernes, 25 de mayo de 2007

LAGUNAZO: EL LUGAR IDEAL PARA ACAMPAR EN LO ALTO DE EL ÁVILA

Punto de la cima de la montaña, agua fría que sale de esta tierra del sub páramo, en la cual sopla el viento del Caribe, y se siente el fresco aire de Caracas, rodeado de la vegetación del siempre e increíble Ávila.

Ese lugar de la cima del Ávila en donde se puede ver las playas del litoral Central, y parte del valle capitalino, es Lagunazo, un lugar que guarda los mejores espacios para acampar un fin de semana, y disfrutar del oxigeno que llega a los 2.225 metros de altura.

Llegar a Lagunazo es muy sencillo, cualquier entrada que lo lleve a Galipan es perfecto, ya que esta será su primera parada, ahí encontrará el camino ideal, ya que de allí con solo caminar una hora y media con dirección al este, llegará a ese punto mágico de la montaña.

El camino se reconoce porque se llega a un gran tanque de agua, el del Hotel Humboldt, y de ahí en adelante una gran subida lo llevará apreciar los más hermosos paisajes del pueblo de Galipan, así como de la vista hacia el mar.

Mientras más se acerca, el sonido del vital líquido se hace presente, después de la caminata llegará a ese chorro que cae con fuerza, con agua fresca, para calmar la sed y el desgaste de energía por esa subida. De ahí lo que queda es correr hacia la cima, hacia donde el mar se ve eterno, donde el cielo es perfecto, es esperar el anochecer para ver los luceros, y la luna como platero… y después de dormir unas horas en las carpas lo que queda es salir bien temprano para ver los primero rayos de sol tocar la montaña, mientras el mar pasa de azul a naranja.