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sábado, 2 de junio de 2007

EN LAS ALTURAS DE TRUJILLO ESTA SIEMPRE LA VIRGEN DE LA PAZ

En la ciudad de Trujillo se levanta un monumento que tiene una altura aproximada de cuarenta y siete metros, y que fue construida en el año de 1983, en honor a la imagen de la Virgen María, que según la leyenda apareció en esa zona en el año de 1570.

Este majestuoso monumento lleva por nombre la Virgen de la Paz, y la cual guarda un significado muy espiritual para los pobladores de este Estado andino.

Cuenta en su interior con cinco miradores, el primero ubicado al nivel de las rodillas, a una altura de 18 metros, del cual se puede ver la ciudad de Trujillo. El segundo ubicado en su mano izquierda a unos 22 metros de altura, donde se divisa Isnotú, Betijoque, Motatán, y los Llanos de Monay.

Un poco más arriba, sobre lo 26 metros se puede ver la mayor elevación de este Estado, la Teta de Niquitao. El mirador de la cintura a unos 28 metros es el ideal ya que de ahí se observa la cima de la Sierra Nevada de Mérida y el Sur del Lago de Maracaibo. El quinto y más alto ubicado en los ojos de la Virgen esta a unos 44 metros de altura, donde la vista es hermosa como la imagen de aquel monumento que llena de paz a todo aquel que la visita, algunos inclusos dicen que en un día muy despejado se puede divisar el Lago de Maracaibo.

A la Virgen de La Paz que con su grandeza, aquella que se ve reflejada en tu imagen que toca el cielo estando en ella, aquella que bendice a un pueblo ejemplar, a ti que amas a todos tus hijos de este mundo, te pedimos que de tus manos salga la luz para que la bendición y la paz reine en este tierra venezolana, la misma donde la esperanza y la libertad se respira en cada pueblo, en cada sonrisa de la gente que nació bajo el manto de esta patria hermosa.

Que las nubes blancas de la paz cubran el cielo celeste para que tu brillo se haga presente.
Fotografía de la Gobernación del Estado Trujillo.

viernes, 1 de junio de 2007

LA TIERRA DE LAS NUBES DE ESCUQUE

En el hermoso Estado Trujillo, justo entre los cerros Castil de Reina, Pan de Azúcar, Garapao y Quibao, se encuentra el primer pueblo fundado por los españoles en los Andes venezolanos: Escuque.

Su fundación data de 1558 cuyo primer nombre fue Nueva Trujillo, que posteriormente paso a llamarse Escuque, que en dialecto Cuica significa “Tierra de Nubes”. A sus 1.030 metros sobre el nivel del mar, este pintoresco pueblo queda cubierto bajo el manto de las espesa neblina, lo que confirma el porque de tan característico nombre.

Al visitar este pueblo no deje de ir a la Iglesia “Niño Jesús” la cual de seguro lo dejara cautivado por su sencillez; y el Parque El Golondrino, cuyas cuevas aun tienen la presencia de valiosas piezas que recuerdan que los Cuicas habitaron estas tierras.

Escuque, un pueblo llamado heroico por Bolívar por ser centro de luchas durante la Campaña Admirable en 1813; aquel mismo Simón Bolívar que muchos años después de aquella maravillosa maniobra militar, dijo al pueblo americano: “…No os diré nada de la libertad, porque si cumplo mis promesas, seréis más libres – seréis respetados -; además bajo la dictadura ¿Quién puede hablar de libertad? ¡Compadezcámonos mutuamente del pueblo que obedece y del hombre que manda solo!”. Es justamente libertad la que se puede sentir sobre las nubes de Escuque, este pueblo valeroso y hermoso de las montañas de Trujillo.

Hoy esta Tierra de Nubes nos abre sus puertas, los viajeros encontrarán en sus calles, y en cada uno de sus habitantes la cordialidad que caracteriza a los pueblos andinos.

Fotografías de Coporación de Turimo de Trujilo y Alcaldía de Escuque.

jueves, 31 de mayo de 2007

NIQUITAO: TIERRA DE ALTURAS Y MANTECADAS

¿Sabes cual es el pueblo de los andes venezolanos que prepara las más sabrosas mantecadas? Sin duda alguna que es en Niquitao, esa tierra hospitalaria, noble, y muy dulce, porque es ahí de donde salen tan sabrosos panes azucarados, que le dan el pintoresco nombre de mantecadas.

Niquitao, pueblo del Estado Trujillo, el cual se encuentra a unos veinticinco kilómetros del pueblo de Boconó, fue fundado en 1626, y aun conserva la imagen de la arquitectura de la época, donde es su gente la mayor de las bendiciones, te sentirás tan apreciado y respetado que no querrás regresar de tan querida tierra.

Niquitao tiene un lugar importante en la historia de Venezuela, ya que allí se dio en el año de 1813, en plena campaña admirable, una de las mejores acciones militares realizadas por el ejército patriota, donde mostró una capacidad de maniobra estratégica indescifrable.

Este hermoso pueblo de Trujillo se le conoce también por el hermoso parque Teta de Niquitao, que con sus cuatro mil metros de altura sobre el nivel del mar, es una joya que se impone a la vista, y que le regala a su visita los más increíbles paisajes, escenarios de montaña, de clima fresco y de lagunas como la de Las Parías, por eso que caminar por ella es disfrutar de la madre naturaleza.

Toma muy en consideración que si esta por las tierras de Trujillo y buscas un pueblo con sabor a pan azucarado y el fuerte aroma del vino de mora, en Niquitao es la parada segura.


sábado, 5 de mayo de 2007

BOCONÓ: TIERRA DE MONTAÑAS, DE JARDINES Y DE DUENDES MÁGICOS

Boconó es una tierra noble y hermosa, donde sus verdes montañas le dan la bienvenida a la florida ciudad jardín de los andes venezolanos, tal como fue llamada por el Libertador, Simón Bolívar, al pasar por ella en el año de 1813 en su “Admirable Campaña”. Hablamos de la tierra de los ancestrales Cuicas, quienes le dieron el nombre a estos suelos cuando los llamaron Komboc.

De las montañas baja la neblina, acompañado del fresco clima, que hace de los caminos de Boconó, muy refrescantes, mientras se disfruta del color de las tierras del sureste del Estado Trujillo. La Iglesia San Miguel Arcángel de Burucay, construida en mil seiscientos sesenta, es muy visitada por los viajeros, así como el Trapiche Los Clavos, un museo que muestra como se procesaba antiguamente la caña de azúcar, para preparar las dulces panelas.

Pero es su belleza natural, hecha presente gracias a su Río Boconó que baña los bosques de los paramos, lo que le da ese toque fresco y tranquilo a un pueblo que aun mantiene la huella de la colonia, el olor del café, y el sabor de las frutas hacen de este jardín andino un lugar a visitar y contemplar.

Es bueno mencionar que en esta población de Boconó, en oportunidades se llega a escuchar una música dulce pero enigmática que es capaz de capturar la atención de quien la oye, esas melodías que sale de violines y flautas que supuestamente tocan unos diminutos seres que habitan estos valles de la ciudad jardín de los andes venezolanos.

Estos pequeños seres llevan por nombre Momoes o Momoyes, los cuales según el mítico relato, aparecen con mayor frecuencia en horas de la noche para realizar cada una de sus travesuras. Algunos dicen que los Momoes se les aparece solo a quienes se pasan de tragos; pero otros cuentan que estos duendecillos de los andes venezolanos protegen la Laguna de las Parías y la Laguna de Agua Negra, de aquellos que en vez de contemplarla y cuidarla, lo que hacen es maltratarla contaminándola o dañándola.

Quienes los han visto dicen que son muy pequeños, que llevan grandes sombreros, que los acompaña la melodiosa música, y que bajo los efectos de sus travesuras son capaces de llevarse a las montañas a aquellos que por falta de conciencia afectan el equilibrio ecológico del valle de Boconó, por lo que la única forma de no perturbarlos es respetando el medio ambiente de estas altas tierras andinas.
Visitar la página: www.campamentobocono.com/
Fotografías: Campamento Granja Boconó