El joropo es la música representativa de este país, y más aun de los llanos venezolanos, ese ritmo que sale gracias al cuatro, el arpa y las maracas, acompañada de voces recias que le cantan a la tierra, a la patria, y a ese amor anhelado.Guanare, capital del Estado Portuguesa, es conocida como las tierras de las maracas, ya que en ella se elaboran los más resonantes sonajeros construidos con el fruto del taparo seco, que al entrar en contacto con las semillas de capacho o granos de maíz, generan ese ritmo tan espectacular que hacen vibrar la sangre del venezolano.
A parte de las maracas, Guanare a un conserva el uso de la bandola llanera, que le da un toque más melodioso al sustituir el arpa por este instrumento de cuatro cuerdas, muy escuchado en los famosos pajarillos.
Guanare es una población que remonta su historia al año de 1549 cuando Diego Ruiz de Vallejo y Juan de Villegas iniciaron la exploración de las tierras que se encentran ubicadas al este de la cordillera de Los Andes. Pero fue un 3 de noviembre de 1591 que Juan Fernández de León fundó al “Espíritu Santo del Valle de Guanaguanare”, que después se fue transformando al nombre que conocemos hoy como Guanare. La capital del Estado Portuguesa se llama así ya que en lengua indígena significa lugar de gaviotas, así como tierra entre ríos.De ir a esta capital llanera no debe dejar pasar la oportunidad de bailar un joropo zapatiao, o si le gusta algo más suave un joropo valciao, pero también pregunte por el escobillao, para que pruebe con fuerza lo que es bailar en el llano venezolano.
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